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sábado, 11 de octubre de 2008

Ooooleeeee

No voy entretenerme de nuevo a explicar todos esos pequeños detalles que desde aquí se acaban echando de menos, pero desde luego que hay cosas que sin esperarlas, despiertan en esta población de expatriados un interés especial.

Recuerdo ver las lágrimas caer cuando aquí, donde aún tienes que especificar que España está en Europa, vimos los carteles de una española inundando las calles de Sydney. Nos faltó tiempo para reservar las entradas y preparar nuestros ojos para disfrutar de la gran Sara Baras.


Me ofendería saber de alguien que no conozca a Sara Baras, aunque por si acaso, dejo este link de la wipi: http://es.wikipedia.org/wiki/Sara_Baras


El caso es que llegó, llenó la Opera de Sydney durante 4 días seguidos con su espectáculo flamenco, y no solo eso, sino que además arrasó y puso a toda esa Opera en pie.

Y a continuación el por qué...

jueves, 4 de septiembre de 2008

Un día cualquiera. En el metro.

Para seguir con la serie de “Un día cualquiera” continuo con lo que te puede deparar la simple ruta de llegar a trabajar. Tras la aventura de atravesar una calle, en un tiempo que puede variar entre 10 y 20 minutos (dependiendo de los semáforos que te toquen), llega la hora de introducirse en el maravilloso mundo del metro. No sé muy bien como llamarlo porque realmente no sé si en Sydney hay metro,...En principio hay un tren, que va por abajo, luego por arriba, y en definitiva aparece y desaparece como los Ojos del Guadiana permitiéndote al menos disfrutar del paisaje. El simple hecho de entrar en la estación te da la oportunidad ya de descubrir todo un espectáculo de música y color. Son los artistas callejeros, yo diría que a veces mendigos bastante originales. Y yo admiro eso de que en vez de pedir por pedir intenten hacer algo, aunque visto lo visto yo sinceramente ya no sé que es mejor...
Te puedes encontrar desde un tío que ata sus gafas a un hilo transparente, las deja en el suelo y va tirando del hilo hasta que se le quedan las gafas puestas como si hubieran ido solas (alucinante), hasta el señor de la gorra que mientras toca una guitarra sujeta otra con la frente (esta última un poco destrozada de las pocas veces que se le cae..). Sea como sea, no falla nunca, y da igual donde vayas que allí estará él. Un día no lo ví y cuando llegué a casa estaba en el “Tienes talento” australiano de la tele... Otra señora a la que admiro es a esa de 60 años que se lleva su organillo como el que nos regalaban en la comunión, y se le pasa la mañana en su mundo...podría estar así y no parar nunca. Por mencionar algún ejemplo más, aunque me guardo cientos, puedo hacer referencia también al grupo de chinos que se ponen en una cera haciendo pasillo a la gente mientras cantan canciones de misa china y te tocan las palmas mientras pasas... En otros casos te encuentras a gente que solo con oírla te enamora, cantando y tocando el piano, la guitarra, el acordeón, las tres cosas juntas, el violín, el didgeridoo, las dos cosas juntas.... Eso sí, no mires...no mires porque entonces ya sabes porque está ahí y no grabando discos. Dejo un porcentaje para aquellos que sí te los llevarías a tu casa y los pondrías encima de la televisión porque se lo merecen.


Cuando atraviesas el pasillo de lluvia de estrellas esquivando a las masas que vienen de frente a esas horas como si nadie tuviera casa, llegas a la zona de peligro donde cualquier movimiento o decisión errónea puede volverse en tu contra: se trata del momento de adquirir el ticket. Puedes sacar el normal, o el de estudiante, o el de jubilido. El primero es el más caro, el último no cuela, y el segundo podría ser susceptible de nuestras personas si no fuera por la redada de policías que suele haber a menudo. Yo soy muy legal o muy cobarde, y entonces me saco el de persona normal que es lo que creo que soy. No obstante existen siempre valientes a los que no delataré aquí que deciden desafiar a la autordad australiana y afrontar el riesgo de cruzar los tornos con un billete inválido. Sé de algunos que nunca volvieron...Saques el billete que saques es matemático que cuando queda un minuto para que llegue el tren no va la máquina, se te atasca el ticket o acabas rodando por las escaleras, pero esos ya son pormenores sin importancia. Lo que más me sorprende sin duda de este metro y de Australia en general es la pasimonia de la gente.
No sé si es que salen con mucho tiempo de antelación o pasan si llegan tarde, pero cual Paquirrín en el gimnasio, lo único que corre en esa estación es el aire. Me atrevo a decir que alguno va incluso arrastrando los pies. Tampoco he visto a nadie correr (y me parece un punto muy importante) porque le hayan robado algo. Aquí puedes ir con el bolso abierto, dejarlo en un banco e irte al otro, intentar regalarlo,... que no, que desde aqui toco madera pero creo que tal pasimonia tiene la gente que ni siquiera se plantean el hecho de robar aunque no sea más que por no tener que correr luego. El próximo día prometo poner más ejemplos de pasimonia y buen rollo en este lugar.


Como no tengo fotos de pasimonia, voy a poner esta que nada tiene que ver con esa palabra. Es solo por lo de la descripción de la ruta al trabajo. Este es mi lugar de trabajo, mis compis, y la foto de un día que teníamos mucho lío.

martes, 5 de agosto de 2008

Un día cualquiera: A la sombra de un semáforo

Bueno, empiezo nueva sección a la que voy a titular “Un día cualquiera”. En este apartado intentaré analizar como funciona la vida en este país, detalles que no cuentan ni los libros de geografía, ni las guías de viaje. Para ello me apoyaré en mi experiencia personal, empezando por mi relación con los semáforos, que más allá de ser cordial, me crea más de un quebradero de cabeza.

Un día cualquiera en Sydney para mí empieza a las 7 de la mañana, bueno a las 7:15, bueno a las 7:30, bueno...quien me conozca bien ya no necesita que le diga más. Mi hora oficial de empezar a trabajar son las 8 de la mañana, así que a las 8 y 10 o así salgo de casa, ya que el trayecto hasta la oficina requiere primero un paseo de un cuarto de hora y después una siesta de otro cuarto. El cuarto de siesta en el tren es fijo. Lo que no es fijo es el tiempo que puede llevarte atravesar una calle con más de tres semáforos. La principal razón?. Pues la siguiente. Cuando en este país un semáforo te pilla en rojo, te puede dar tiempo a merendar, a conocer al de al lado y quedar con él, a echarte un cigarro tranquilamente, a congelarte, a insolarte, a ver un programa entero de Ana Rosa Quintana.... En la mayoría de los casos los coches están también parados, y tú los miras a ellos, y ellos te miran a tí pero nadie se mueve. Y piensas: le habrá dado alguien al dichoso botón de cruzar??. Por si acaso vas y le das, pero nada, como el que oye llover. El tiempo de espera es tan grande que al final decides arriesgar tu vida si no quieres que un semáforo te estropee el humor del día. En cualquier otra ocasión pensarías: seguro que cruzo y se pone en verde. Aquí también lo piensas, y lo piensas otro poco, hasta que finalmente decides cruzar sin que el semáforo se sienta presionado en ningún momento. Gracias a Dios, hay días en los que la suerte te sonríe, esos días raros en los que rezando mucho puede tocarte un semáforo en verde (suspiro). Solo una cosa, si no te ha pillado al lado, niiiii lo intentes. Por muy corriendo que cruces la calzada, cuando vas por la mitad ya está el tio rojo de la luz parpadeando y metiendo prisa...(por muy ágil que estés y dos piernas hábiles que tengas siempre te acaba pillando). Desde luego que si fuera de verdad yo ya le habría dicho: pero es que eres tonto o qué te pasa?. En fin....Sinceramente, ni tiburones, ni arañas ni nada. Definitivamente, los semáforos son los animales más peligrosos que existen en Australia. Intentar cruzarlos, un deporte de riesgo donde los haya.


Bueno, y como no tengo fotos de semáforos, esta vez voy a poner esta que también podría parar un cruce entero, no?. (Sus, Ana, Farah, yo y Eva).

lunes, 28 de julio de 2008

Sí, en Australia también nieva

Australia, “paraíso del sol, playa, surfers, calor...”. Qué????,...No,no,no,no,...por favor que nadie se venga a error con esto. Que nadie se engañe porque como todo hijo de vecino Australia también tiene sus pros y sus conts. Y efectivamente, cuenta con un invierno fresquito, lluvioso, y sí, también nevado. Si bien es cierto que no creo que vaya a ver nevar cerca de la puerta de mi casa, el finde pasado decidimos ir a comprobar personalmente que en algún rincón de este país también nieva. Tras dejar al Papa y sus peregrinos con sus trajines, decidimos hacer nuestro peregrinaje propio y escapar (solo por casualidad) al punto más lejano que daban de sí dos días. Y podríamos haber ido más lejos pero no más alto porque sin más dilación nos plantamos en las montañas más altas del continente australiano. Pero sin escandalizarse, eh, las Snowy Mountains y concretamente el Mount Kosciuzsko mide 2.200 metros, es decir, unos 1.000 metros menos que nuestro Teide, es decir, nada que temer. Nos adentramos por el interior del país, donde lo que más me apasiona son esas ovejas pelonas que tienen, nada que ver con esos pellejos que tenemos por la Mancha. No pudimos evitar una parada y un empezar a recopilar amigas sin parar. Bajando de todo el monte y plantándose enfrente de nuestro coche no sé aún si nos retaban o si querían vengarse por los calcetines de lana que nos acabábamos de comprar al montón. La cuestión es que a partir de ese momento por el caminillo íbamos ya 308, nosotros 6 y las 302 ovejas que nos seguían. Y muy a pesar de su simpatía tuvimos que dejarlas allí porque ya estábamos a un paso de la “casa” que nos esperaba en medio de ninguna parte, una especie de camping donde sigo apostando lo que sea a que estábamos solos...Una casa acogedora, a lo “Cuéntame” por varios detalles poco menos que puntillosos. Digamos por ejemplo que la calefacción central prometida resultó ser una estufa en medio del comedor, y que hicimos verdaderos milagros en esas sartenes que mi abuela nunca llegó a conocer. La verdad es que el resort contaba con lo último de lo último, también con un Corte Inglés con sección ropa, joyería, comida, congelados, aparatos de pesca, perfumería,...Quitando la Domingona y la Buena Estrella, jamás he visto como 4 metros cuadrados daban tanto de sí.
Tras dar una vuelta por el resort, el centro comercial este, el lago y todo lo demás, nos pusimos manos a la obra con lo sí que puede ser una buena tarde de invierno. Ibamos preparados para lo que fuera. Unos chorizos parrilleros, castañas, pipas, palomitas, chuletas de cordero, orujo gallego y queso manchego (con los que Dani arriesgó su vida cruzando la aduana), tortillas, patatas, chuletones, vino....un trivial, scartergoris, cartas, y por si aún fuera poco, el dueño de la urbanización que acabó en nuestra casa contandonos sus historias, un noruego con la auténtica apariencia del abuelo de Heidi, que me imagino además que cuidaba de algunas de las ovejas que ya teníamos en propiedad. Se pasaron las horas, las tardes y las noches...comiendo, bebiendo, jugando, haciendo trampas...hasta que pensamos que por el bien general mejor acostarse.
Amaneció tarde al día siguiente, qué decir...unas buenas totadas de Nocilla con Carlos Cano y listos para echar el día. En busca de la buscada nieve llegamos por fin a las Snowy Mountains y sí, ahora sí puedo decir que en Australia también nieva, y lo que es más difícil oye, en julio... Y no, ni fuimos a esquiar, ni hacer snowboard ni nada de eso. Tras conocer a las ovejas, la casa y el abuelo, nos pillamos una réplica del trineo de Heidi para tirarnos montaña abajo. Si bien es cierto que la montaña se acababa pronto, y por tanto el único riesgo que asumimos fue el de muerte por hipotermia. Nos cayó una nevada que a mí casi me deja ciega. Los pies como chuzos de punta. Aprovecho para decir que si alguien por favor me quiere mandar algún detalle (no muchos más porque me estáis saturando), que me mande un brasero.

Tras la experiencia nos subimos en el coche con el único consuelo de esa tortilla de patatas que nos esperaba. La tortilla y la casa a cuestas porque todo sea dicho, a pesar de ser 6, en aquél coche de 8 no cogía ni un alfiler más. Entre el equipaje, los juegos reunidos, los chorizos, los guantes, las almohadas, los calcetines y otros pocos trastos parecía que en vez de 2 días al monte, nos habíamos ido 2 semanas a Benidorm...Y con todo eso volvimos a Sidney, a nuestros trajines, a la civilización, al asfalto de alquitrán, a seguir lidiando otra vez con este frío invierno de julio.

jueves, 24 de julio de 2008

Ratzinger y su mundo aparte


Hablamos de una persona que atrae a las masas, que hace cantar a coro a miles de fans, el único personaje capaz de movilizar a 500.000 personas al mismo tiempo desde cualquier rincón del mundo, colas kilométricas, cientos de desmayos, meses de espera, 75 euros de caché/persona por aparición pública...Será David Bisbal??, será Madonna??, Belén Estéban?... sera Michael Jackson?, El Fary?, Jeniffer López?, Sara Montiel??...pudiera ser pero no. No porque en este caso me refiero a...Super Ratzinger, alias Benedicto y de profesión “Papa”.
Y es que efectivamente, Bene aterrizó en Sidney hace una semana para...?,...aterrizó en Sidney hace una semana...Llegó y en nombre de Dios armó la de Cristo. Mi sincera admiración para ese señor que logró reunir a tal masa alrededor de su persona. 500.000 peregrinos de tooodo el mundo que han pasado aquí una semana para acudir a los diferentes actos papales. Dicen que si no puedes con el enemigo te unas a él. En este caso me cudiaré de decir que eran enemigos, pero evidentemente estábamos hablando de un acontecimiento histórico, y si había personas que habían viajado días para acudir al evento, no ibamos a pasarnos nosotros que estábamos a dos pasos??. Eso significa que acabé incluso intentando registrarme como peregrina, status que no consolidé al volver loco al sistema que no entendía que Pepe siguiera siendo cura en Campo de Criptana o que finalmente yo pudiera ser la líder de un nuevo grupo religioso al que registré en una diócesis croata en honor a Bego. Me quedé por tanto sin esa bonita mochila de peregrino ni sin la entrada a los actos vips, aunque sí puede disfrutar de los conciertos, teatros, eventos callejeros...bueno, también de los taper para los peregrinos que me solucionaron el tema del cocinar lo del día siguiente...Y es que la gente estaba generosa, efusiva, las monjas iban por la calle a lo Sister Act, había más banderas que en un mundial de fútbol, los bares hacían su agosto colgando fotos del Papa vendiendo cerveza...y es que aquí nadie ha perdido baza. Mirar el artículo que se publicaba esta semana sobre Australia: “Sexo para preregrinos a mitad de precio” (http://www.elpais.com/articulo/gente/Sexo/peregrinos/mitad/precio/elpepugen/20080723elpepuage_6/Tes). Siempre he pensado que ser de esta iglesia es un chollo, entre otras cosas por las vacaciones que tenemos gracias a Dios, que si Semana Santa, que si Navidad, que si romerías...Eso sí, hay cosas como estas que ya sobrepasan todo tipo de expectativas. Viirgen Santa¡¡. El caso es que efectivamente se lió la de Dios, y a pesar de querer sinceramente integrarnos en el evento nos vimos obligados a claudicar y a escapar como ratas durante el fin de semana....Eso sí, no sin antes pasarnos a saludar a Bene, aunque no fuera más por el largo viaje de papamóvil que se habia metido el pobre. Nos acercamos a las inmediaciones de su recorrido, el libre de coste porque hay que decir que la misa grande tenía el módico precio de 75 euros/person (en mi pueblo por ese precio comulgas, te bautizan, te casan y te ponen las flores del altar). Por eso no fuimos a misa ese domingo, aunque sí nos pasaramos a deleitar nuestros sentidos con la espera del aclamado Papamóvil para asegurarnos de que todo salía de acuerdo a lo previsto. Esperando en la cabalgata con un ambiete similar al de la cabalgata de reyes, aunque con cánticos mucho más entregados esperamos al Santo Pontífice. De pronto cientos de policías, seguidos de un coche de cheerleaders, digo de monjas, sentadas en las ventanillas y saludando al respetable. Detrás, como rayo de luz encendido, como spiderman, como el Ave...un vehículo blanco que se acerca a 200 Km. por hora, un...ya no ví más. Que me pregunto yo...quién iba conduciendo el Papamóvil: Bene o Fernando Alonso??, Por el amor de Dios que ese vehículo iba sobrepasando todo límite de velocidad¡. Solo adjunto el vídeo para si alguien quiere verificar que aquel señor era el Papa y no un monaguillo de la catedral. Fuera como fuese misión cumplida, Ratzinger quedó más que saludado. Y envueltos en ese halo de actos papales terminamos la tarde, bien, agradable, amena, entretenida...todo sea dicho.

Escapamos el finde al punto más lejano y más alto de Australia (solo por casualidad). Apenas nos dio tiempo, de camino a la Oficina, a despedirnos de Bene, un señor que es adorado, odiado, criticado, idolotrado, que llegó con sus zapatos de Prada, arrasó y se volvió a su pueblo del Vaticano mientras aquí siguen discutiendo si lo hizo con más pena o con más gloria.

lunes, 14 de julio de 2008

Tenemus Papa en Sydney

Alabareee, alabareee, alabareee, alabareeee....TENEMUS PAPA en Sidney....que paren las máquinas¡¡. Neveras hasta los topes, bolsillos llenos, oídos afinados, y muuucha paciencia para hacer frente al mayor acontecimiento de la historia de Australia, esperando recibir más visitantes que los juegos Olímpicos, de España apenas unos 5.000....Y yo que me quejaba de que aquí no venía a verme ni Dios¡¡....pues mira si viene, y con todo el séquito detrás....500.000 personas, 40.000 coros parroquiales, 100.000 monjas, 37.000 guitarras, 423.000 catecismos, 720.000 escapularios....Ahora entiendo eso de "se va a liar la de Dios"...En fin, que "sea lo que Dios quiera", o como dice mi abuela: "Bueno está señor...".

miércoles, 2 de julio de 2008

De Eurocopa en las Antípodas

No voy a hablar de la expectación que ha generado esta Eurocopa porque poco más se puede decir, pero sí del tino que hay que tener para que la primera ganada tras 44 años te toque vivirla en las mismas Antípodas. Nos conformaremos con eso de que todo tiene su aquél...Para empezar el día, a pesar del titular de prensa que afirmaba que “nos hemos levantado a las 4 de la mañana para animar a la selección” reconozco que yo (y Eva), solo cumplimos la parte “animar”, pues la parte “madrugar” ha sido mucho más complicada. Pero oojo, que eso no significa que no nos importara ni mucho menos, solo que estamos hablando de un tema complicado. Y es que no podemos olvidar que mientras en España la gente ve el fútbol y luego se acuesta, aquí la gente se acuesta y luego ve el fútbol. Evidentemente eso supone un esfuerzo bastante extra. Pero claro, la Eurocopa era un tema que ya venía generando su cosa incluso aquí en el quinto pino. Para empezar esa porra donde lógicamente no hubiera visto ni un duro si no hubiera sido por pactos internos con Pili. Para seguir la búsqueda del ex-seleccionado Raúl que al parecer andaba de escapada por Sydney. Y para ultimar, esa serie de semifinales para las que me negué a madrugar de esa manera. En alguna ocasión prometí que solo una final merecería hacer ese esfuerzo....pero claro, quién me iba a decir a mí que al final tendría que hacerlo...
Así que empieza el día, 5 de la mañana en Sydney y la gente ya muy cocidita por la calle desde las 3.30. Tres bares en 500 m. bastaban abiertos para que se notara en Sydney que había Eurocopa. Ante la avalancha evidente de alemanes, decidimos ir al Club Español, al que no vamos nunca porque se cae a pedazos. Eso sí, a las 5 de la mañana habría unas 400 personas y allí nadie se planteó si la cosa iba bien o mal. Pantalla gigante, todos expectantes, entre alguna tapita de jamón y queso que caía como extra más emocionante que el propio partido. De pronto avanzadilla, parece que va a haber gol, la gente se levanta, tira y.....la pantalla que se para¡¡¡...una constante durante todo el partido, no sé si porque la señal estaba estresada o porque la distancia no la dejaba llegar...Gafes de la lejanía. Se pasó todo el partido entre gritos y la gente ya medio loca hasta que se pitó el final y ya os podéis imaginar... pues como allí. La diferencia es que aquí, estar en el Club Español en Sydney el día en que España gana la Eurocopa supuso tener a la prensa sidnesiana en la puerta con mucha más expectación que la que pueda generar la puerta de la Pantoja...Evidentemente eso excita aún más los ánimos, y menos mal que la policía escoltó la calle porque si no me temo que hubiera habido más de un repatriado a España. Por otro lado, lo de bañarse en las fuentes mal..., mal porque a pesar de que estamos en pleno julio para nosotros hace un frío de Navidad que pela...Qué nos quedaba entonces?. Pues primero unos churros con chocolate cortesia de la casa, seguido de un poco de sidra Asturiana, y de que nos dimos cuenta aún las 7.30 de la mañana.




Nos quedaba taaanto día de celebración...Así que hicimos el ganso hasta que a las 8.30 nos acordamos de que a las 8 entrábamos a trabajar. Por un instante nos lo planteamos hasta que pensamos que ni siquiera eso era tan importante como ir a contarle a la Opera de Sydney que estabamos de celebración....Y efectivamente, como dice Juanjo fuimos a contarle que España había ganado la Eurocopa 44 años después, en color, con 16 equipos, imágen de alta definición, dolby surround y un nivel de juego que dejó boquiabierto hasta el rival.

Documento gráfico de la celebración a la salida del Club Español.




Y para más detalles, consultar el artículo que “Cadena Ser” y “El País” publicaban en sus ediciones digitales.










domingo, 16 de marzo de 2008

Para repostar...

Bueno, aquí unos consejillos que para bien o para mal, deberíais tener en cuenta si algún día os hayais por estas tierras.

Empezamos por lo más importante que es la alimentación. En ese sentido que nadie se preocupe por mí que peso no voy a perder. Aquí hay de todo. Y a menos que vayas al super de tu barrio o al equivalente a una Domingona/Buena Estrella, hay supermercados tan grandes que tienes que pensarte bien si vas a necesitar algo de cada pasillo.. y es que sólo con ver lo que vas a tardar en cruzarlo se te quitan las ganas y el hambre. Luego, aparte de lo que tú compres, vas por la calle y hay cientos de bares y puestos de comida a todas horas de los orígenes más insospechados que te llaman sin parar. Lo mejor de muchos de estos sitios es que aquí es normal y costumbre hacer lo que allí no se haría ni en broma. Me refiero al siguiente tipo de cosas:
1) Tú vas a cenar a un restaurante y te puedes llevar el vino o lo que quieras beber de tu casa.
2) Si se te olvida y no quieres hacer más gasto pides “Tap water” que se traduce como “Agua del grifo”.
3) Si te sobra comida pues pides un tapper y te lo llevas a tu casa tranquilamente.


Otra opción a la hora de comer es que te inviten o decidas organizar una Barbacoa de esas donde solo falta Giorgie Dann de fondo. Es un acto social tan extendido en la zona que esta semana llevo ya 3. Hay barbacoas de dos tipos, las que se hacen en las casas o las que se hacen en las playas, no al estilo dominguero de las lagunas de ruidera pero casi...En general son “Bring your own” o lo que es lo mismo “Traételo de tu casa”. A partir de ahí ya cada uno se apaña como puede, que si salchichas, que si hamburguesas, que sí filetes,...aunque donde se pongan unos chorizos parrilleros que se quite todo lo demás.



Y bueno, como todo no va a ser comer pues también hay que salir y beber un poquito de vez en cuando. Aquí el tema de las salidas es lo mejor y lo peor, según como se mire o como te lo tomes...Está bien porque hay mucha fiesta, millones de sitios de todo, desde lo más cutre donde te puedes encontrar al más variopinto personaje hasta lo más elegante donde lo mínimo es ir con traje de boda, así que hay para los gustos más diversos...Entre ambos tipos de lugares pues sí, hay sitios normales que es donde al final acabamos..o no..Lo malo es que las cosas no son nada baratas y eso de vámonos de cañas se hace pero con prudencia, aunque lo que peor llevo es que no te pongan tapa,...(No sabéis como echo de menos esos pinchitos en el Yesterday o en el bar de la plaza). No obstante, empezamos a controlar el tema de la “hora feliz” bastante bien y si te haces un horario bien estructurao te puedes apañar. Luego lo bueno también es que en los sitios hay señales para ver como lo llevas. Por ejemplo, tú pasas a un bar/pub/disco y te pueden suceder varias cosas:
1) Que el portero te diga: Enseñame el pasaporte, ah, eres de España, ah, eres del madrid o del barcelona,...y tras cansarte un poco la cabeza pues pasas.....(=estás bien).
2) Que el portero te recomiende que te tomes un vaso de agua al pasar (=vas contento de más);
3) Que el portero te diga: si no comes algo no pasas (= vas afectao).
4) Que el camarero te diga que no te da más de beber porque según él estás intoxicated/intoxicado (=ya te has pasao de rosca), que vamos ni en sueños iba a pasar eso en algunos sitios que yo me sé...

Que conste que yo en mi persona solo he vivido la situación 1), pero he visto de cerca las otras 3 y la verdad que es de risa y casi siempre exagerao, pero así es.

Al final como siempre lo mejor son las fiestas caseras o de parques, o debajo de un puente, en este caso el de las postales, que por cierto, muy bonito en la foto pero tiene eso más goteras que el Puente de San Benito.

Nota: Seguiré actualizando este apartadillo conforme vaya adquiriendo más experiencia en este campo.

martes, 11 de marzo de 2008

Gasolina super para Mardi Grass

Podría decir que Mardi Grass es la hierba de Mardi porque mi inglés no da para mucho más. Pero para que nos aclaremos mejor, Mardi Grass viene a ser en Sydney, lo que el Día del Orgullo en Madrid. Nunca he estado en Madrid ni sé si tendrá mucho que ver. Lo que sí sé es que aquí era una verdadera locura.

El caso es que Mardi Grass se convirtió en mi última esperanza para recuperar un carnaval perdido. Sabéis que otra cosa no, pero el carnaval tampoco puedo perdérmelo. La cuestión es que supuestamente ese día estaba abierto a cualquier tipo de disfraz por parte de cualquier tipo de persona, así que evidentemente no ibamos a dejar perder tal oportunidad.
Hubo propuestas varias. Los chicos se inclinaban por un traje con protección o con algún tipo de armadura para no sufrir accidentes indeseados. Tras tres o cuatro minutos de largas discusiones alcanzamos una idea más o menos unánime. En principio íbamos a ir de Sanfermines, pues eso, los corredores, nuestros toros, San Fermín...Y sí, como algunos estáis imaginando yo sería toro y de hecho estaba trabajando en el proyecto. El problema es que dos días antes, van tres tías y se desnudan en contra de los toros españoles. Ante ello teníamos dos opciones, o bien pasar del tema como si nada hubiera pasado, o bien seguir el dicho ese de "si no puedes con el enemigo únete a él".
Teniendo en cuenta que somos la cara de nuestra Embajada y nuestra nación pues no era plan de crear un conflicto diplomático¡. Así que ni una cosa ni la otra. Y sí tuvimos que improvisar.
Al final, de hawaianos, bueno de hawaianas, que ahí te veías a todos los tíos que iban a ir con armadura de pronto con su falda de flecos...eso sí, se mojaron muy poco y que sepan que las chicas nos quedamos con ganas de más. La más loca Marcos, la más mona Juan, la más mala Juanjo, la más buena Luis, Dani la indescriptible y Mikel la reina de la noche...en definitiva, que era para verlos y por supuesto los resultados no decepcionaron a nadie.
El caso es que allí nos plantamos todos entre esa marea de gente de los más inimaginable. Primero hubo un desfile, el cuál apenas vimos al estar muy ocupados con el nuestro propio. Después toda la gente se quedó en la calle bebiendo, bailando, ehhhhh, que más....bailando....Como uno de nuestros objetivos es introducirnos en la cultura australiana pues allí estuvimos, cumpliendo como campeones.