miércoles, 30 de julio de 2008

Ande ande ande...

Envueltos en este halo de frío, nieve y apercibidos anocheceres, Sidney se viste en pleno julio de un ambiente que no puede menos que recordarnos a un frío diciembre del otro ala del mundo. Y qué te inspira todo diciembre que se precie?, y como pasar un invierno así de simple sin Navidad???. Era una espinita que teníamos dentro y que había que quitarse. Un invierno sin Navidad nunca es invierno. Y qué pasa si no hay Navidad??, pues nada, muy simple, nos la inventamos. Así que conforme lo decidimos nos pusimos manos a la obra. 26 de Julio de 2008. Nos dirigimos sin que nada pueda detener nuestros impulsos consumistas típicos de esas fechas hacia el gran almacén de la Navidad. De allí salimos con luces, un simpson (que nadie me pregunte por qué), manteles, platos, estrellas,...Con todos estos trastos y más empezamos la celebración, nochebuena, nochevieja, todo junto¡. Para cenar pizza porque el presupuesto no nos daba para pavo y langostinos. Pero ojo, no faltó ese turrón de alicante, ni por supuesto esas uvas que nos tomamos como no, con ese gran icono de la Navidad...Papa Noel no, Ramón García, acompañado de su capa y también de su Obregón. Y no nos olvidamos de lo más importante, no. Antes que nadie se precipite, decir que sí, que aparte del gran Manolo Escobar, el gran maestro Raphael también estuvo presente en la velada con los villancicos de la cinta que cada año, quizás desde que yo recuerdo nos brinda TVE cada nochebuena.

Me como mis palabras...

Si antes digo que dudo que vaya a ver nieve cerca de mi puerta, antes cae la nevada del siglo. Del siglo o más...Porque como dice este artículo: "Una ola de frío en Australia ha provocado algo que no ocurría en la ciudad de Sidney desde 1836: nieve"
http://www.lasextanoticias.com/noticia/nieve/llega/despues/172/anos/180981

Y es que hay que tener tener tino para que pase lo que a mí me pasa. Si cuando estaba en Polonia dio la casualidad que tuve que pasar el invierno más crudo de sus últimos 30 años (como más de uno sabe por la parte que le toca), ahora en Sidney me viene una ola de frío y nieve después de que en 172 años no pasara nada parecido.
En fin... No preocuparse porque a pesar del fresco, Sidney tiene 345 Km2 y por tanto me sigo librando por algún kilómetro, aunque visto lo visto, yo me niego a decir más nunca jamás.

Nota: Como yo en realidad no he visto la nieve ni por tanto tengo fotos, aprovecho el espacio para cumplir con un compromiso. Por eso y porque quiero, ahí queda esa foto con Bego para la posteridad. (Begoñi¡¡¡¡¡¡, algún día nuestros debates supondrán un antes y un después en la historia). Estimada pr..., te veo en Campo de Criptana. ;)

lunes, 28 de julio de 2008

Sí, en Australia también nieva

Australia, “paraíso del sol, playa, surfers, calor...”. Qué????,...No,no,no,no,...por favor que nadie se venga a error con esto. Que nadie se engañe porque como todo hijo de vecino Australia también tiene sus pros y sus conts. Y efectivamente, cuenta con un invierno fresquito, lluvioso, y sí, también nevado. Si bien es cierto que no creo que vaya a ver nevar cerca de la puerta de mi casa, el finde pasado decidimos ir a comprobar personalmente que en algún rincón de este país también nieva. Tras dejar al Papa y sus peregrinos con sus trajines, decidimos hacer nuestro peregrinaje propio y escapar (solo por casualidad) al punto más lejano que daban de sí dos días. Y podríamos haber ido más lejos pero no más alto porque sin más dilación nos plantamos en las montañas más altas del continente australiano. Pero sin escandalizarse, eh, las Snowy Mountains y concretamente el Mount Kosciuzsko mide 2.200 metros, es decir, unos 1.000 metros menos que nuestro Teide, es decir, nada que temer. Nos adentramos por el interior del país, donde lo que más me apasiona son esas ovejas pelonas que tienen, nada que ver con esos pellejos que tenemos por la Mancha. No pudimos evitar una parada y un empezar a recopilar amigas sin parar. Bajando de todo el monte y plantándose enfrente de nuestro coche no sé aún si nos retaban o si querían vengarse por los calcetines de lana que nos acabábamos de comprar al montón. La cuestión es que a partir de ese momento por el caminillo íbamos ya 308, nosotros 6 y las 302 ovejas que nos seguían. Y muy a pesar de su simpatía tuvimos que dejarlas allí porque ya estábamos a un paso de la “casa” que nos esperaba en medio de ninguna parte, una especie de camping donde sigo apostando lo que sea a que estábamos solos...Una casa acogedora, a lo “Cuéntame” por varios detalles poco menos que puntillosos. Digamos por ejemplo que la calefacción central prometida resultó ser una estufa en medio del comedor, y que hicimos verdaderos milagros en esas sartenes que mi abuela nunca llegó a conocer. La verdad es que el resort contaba con lo último de lo último, también con un Corte Inglés con sección ropa, joyería, comida, congelados, aparatos de pesca, perfumería,...Quitando la Domingona y la Buena Estrella, jamás he visto como 4 metros cuadrados daban tanto de sí.
Tras dar una vuelta por el resort, el centro comercial este, el lago y todo lo demás, nos pusimos manos a la obra con lo sí que puede ser una buena tarde de invierno. Ibamos preparados para lo que fuera. Unos chorizos parrilleros, castañas, pipas, palomitas, chuletas de cordero, orujo gallego y queso manchego (con los que Dani arriesgó su vida cruzando la aduana), tortillas, patatas, chuletones, vino....un trivial, scartergoris, cartas, y por si aún fuera poco, el dueño de la urbanización que acabó en nuestra casa contandonos sus historias, un noruego con la auténtica apariencia del abuelo de Heidi, que me imagino además que cuidaba de algunas de las ovejas que ya teníamos en propiedad. Se pasaron las horas, las tardes y las noches...comiendo, bebiendo, jugando, haciendo trampas...hasta que pensamos que por el bien general mejor acostarse.
Amaneció tarde al día siguiente, qué decir...unas buenas totadas de Nocilla con Carlos Cano y listos para echar el día. En busca de la buscada nieve llegamos por fin a las Snowy Mountains y sí, ahora sí puedo decir que en Australia también nieva, y lo que es más difícil oye, en julio... Y no, ni fuimos a esquiar, ni hacer snowboard ni nada de eso. Tras conocer a las ovejas, la casa y el abuelo, nos pillamos una réplica del trineo de Heidi para tirarnos montaña abajo. Si bien es cierto que la montaña se acababa pronto, y por tanto el único riesgo que asumimos fue el de muerte por hipotermia. Nos cayó una nevada que a mí casi me deja ciega. Los pies como chuzos de punta. Aprovecho para decir que si alguien por favor me quiere mandar algún detalle (no muchos más porque me estáis saturando), que me mande un brasero.

Tras la experiencia nos subimos en el coche con el único consuelo de esa tortilla de patatas que nos esperaba. La tortilla y la casa a cuestas porque todo sea dicho, a pesar de ser 6, en aquél coche de 8 no cogía ni un alfiler más. Entre el equipaje, los juegos reunidos, los chorizos, los guantes, las almohadas, los calcetines y otros pocos trastos parecía que en vez de 2 días al monte, nos habíamos ido 2 semanas a Benidorm...Y con todo eso volvimos a Sidney, a nuestros trajines, a la civilización, al asfalto de alquitrán, a seguir lidiando otra vez con este frío invierno de julio.

jueves, 24 de julio de 2008

Ratzinger y su mundo aparte


Hablamos de una persona que atrae a las masas, que hace cantar a coro a miles de fans, el único personaje capaz de movilizar a 500.000 personas al mismo tiempo desde cualquier rincón del mundo, colas kilométricas, cientos de desmayos, meses de espera, 75 euros de caché/persona por aparición pública...Será David Bisbal??, será Madonna??, Belén Estéban?... sera Michael Jackson?, El Fary?, Jeniffer López?, Sara Montiel??...pudiera ser pero no. No porque en este caso me refiero a...Super Ratzinger, alias Benedicto y de profesión “Papa”.
Y es que efectivamente, Bene aterrizó en Sidney hace una semana para...?,...aterrizó en Sidney hace una semana...Llegó y en nombre de Dios armó la de Cristo. Mi sincera admiración para ese señor que logró reunir a tal masa alrededor de su persona. 500.000 peregrinos de tooodo el mundo que han pasado aquí una semana para acudir a los diferentes actos papales. Dicen que si no puedes con el enemigo te unas a él. En este caso me cudiaré de decir que eran enemigos, pero evidentemente estábamos hablando de un acontecimiento histórico, y si había personas que habían viajado días para acudir al evento, no ibamos a pasarnos nosotros que estábamos a dos pasos??. Eso significa que acabé incluso intentando registrarme como peregrina, status que no consolidé al volver loco al sistema que no entendía que Pepe siguiera siendo cura en Campo de Criptana o que finalmente yo pudiera ser la líder de un nuevo grupo religioso al que registré en una diócesis croata en honor a Bego. Me quedé por tanto sin esa bonita mochila de peregrino ni sin la entrada a los actos vips, aunque sí puede disfrutar de los conciertos, teatros, eventos callejeros...bueno, también de los taper para los peregrinos que me solucionaron el tema del cocinar lo del día siguiente...Y es que la gente estaba generosa, efusiva, las monjas iban por la calle a lo Sister Act, había más banderas que en un mundial de fútbol, los bares hacían su agosto colgando fotos del Papa vendiendo cerveza...y es que aquí nadie ha perdido baza. Mirar el artículo que se publicaba esta semana sobre Australia: “Sexo para preregrinos a mitad de precio” (http://www.elpais.com/articulo/gente/Sexo/peregrinos/mitad/precio/elpepugen/20080723elpepuage_6/Tes). Siempre he pensado que ser de esta iglesia es un chollo, entre otras cosas por las vacaciones que tenemos gracias a Dios, que si Semana Santa, que si Navidad, que si romerías...Eso sí, hay cosas como estas que ya sobrepasan todo tipo de expectativas. Viirgen Santa¡¡. El caso es que efectivamente se lió la de Dios, y a pesar de querer sinceramente integrarnos en el evento nos vimos obligados a claudicar y a escapar como ratas durante el fin de semana....Eso sí, no sin antes pasarnos a saludar a Bene, aunque no fuera más por el largo viaje de papamóvil que se habia metido el pobre. Nos acercamos a las inmediaciones de su recorrido, el libre de coste porque hay que decir que la misa grande tenía el módico precio de 75 euros/person (en mi pueblo por ese precio comulgas, te bautizan, te casan y te ponen las flores del altar). Por eso no fuimos a misa ese domingo, aunque sí nos pasaramos a deleitar nuestros sentidos con la espera del aclamado Papamóvil para asegurarnos de que todo salía de acuerdo a lo previsto. Esperando en la cabalgata con un ambiete similar al de la cabalgata de reyes, aunque con cánticos mucho más entregados esperamos al Santo Pontífice. De pronto cientos de policías, seguidos de un coche de cheerleaders, digo de monjas, sentadas en las ventanillas y saludando al respetable. Detrás, como rayo de luz encendido, como spiderman, como el Ave...un vehículo blanco que se acerca a 200 Km. por hora, un...ya no ví más. Que me pregunto yo...quién iba conduciendo el Papamóvil: Bene o Fernando Alonso??, Por el amor de Dios que ese vehículo iba sobrepasando todo límite de velocidad¡. Solo adjunto el vídeo para si alguien quiere verificar que aquel señor era el Papa y no un monaguillo de la catedral. Fuera como fuese misión cumplida, Ratzinger quedó más que saludado. Y envueltos en ese halo de actos papales terminamos la tarde, bien, agradable, amena, entretenida...todo sea dicho.

Escapamos el finde al punto más lejano y más alto de Australia (solo por casualidad). Apenas nos dio tiempo, de camino a la Oficina, a despedirnos de Bene, un señor que es adorado, odiado, criticado, idolotrado, que llegó con sus zapatos de Prada, arrasó y se volvió a su pueblo del Vaticano mientras aquí siguen discutiendo si lo hizo con más pena o con más gloria.

miércoles, 16 de julio de 2008

Un frío invierno de julio...

Llegó el crudo invierno de julio y tuvimos que dejarnos de tanta playa y tanta tontería..Llegaron las tardes frías y el tiempo para la cultura y el arte. Yo para esto siempre he sido muy torpe. Por eso me limitaré a ser objetiva.
Mi ajetreada temporada como nueva “posh” de Sidney empezó con la visita a la Ópera (atrás quedaron aquellos días de botellón en los parques,...no no no no...ahora los sábados vamos a la Opera). Como no obstante seguimos pobres, y no me llevé los prismáticos, el kilómetro y medio que había entre mi asiento y el escenario se convirtió en un obstáculo insalvable para mis ojos. Esto, junto a la prohibición de comer palomitas durante la obra evidenciaron que la clase alta no está hecha para personas como nosotros.

Una vez pasado el resacón de Opera decidimos aventurarnos a conocer el maravilloso mundo de los museos, y qué mejor parte para comenzar cuando sabes de arte, que el Museo de Arte Contemporáneo. Me ahorraré comentar el caballo disecado colgando del techo cual lámpara, o el jesucristo que tenía como cruz un avión de guerra americano. Solo voy a detenerme a describir, que no a opinar, sobre la aportación española. 12:30 de la mañana en Sidney. Museo de arte contemporáneo. Primer hall de la exposición de la Bianalle. Primera obra a la izquierda. Una mesa con: un tenedor, una bombona de butano, una garrafa de gasolina, unos cartones de leche, una bola de papel albar, un mapa de España, una baraja española, unas gomas y unos alicates... qué es??. Pues efectivamente, la obra española, obra de un vasco que representa todos los objetos por los que la policía podría encontrar evidencias de terrorismo en tu casa, cosas con las que se supone cualquiera puede preparar una bomba. (Mama por favor, mira que te tengo dicho que no podemos tener la leche y la baraja por ahí a la vista de cualquiera...). Repito, esta mesa se exhibe en uno de los museos más importantes de Australia, y como sé que surgirá la duda adjunto la foto y el link. (http://www.bos2008.com/app/biennale/artist/58).
Deduzco de mi experiencia otra vez que sobre arte, sólo sé que no sé nada.

Tercera parada para conocer un poco más la cultura australiana. Aquí terminamos pronto y pienso que suspender historia en este país debe de ser delito. Entre otras cosas porque la historia del país la cuento yo aquí en dos líneas. Tras 42.000 años de aborígenes salvajes campando a sus anchas por estas tierras, llegaron los inglesitos en 1788 y decidieron acabar con ellos. Poco a poco fueron colonizando todo el continente y creando nuevas zonas. Hasta 1901 no se creó Australia como tal, con su parlamento y esas cosas. El parlamento está en Canberra, y hasta allí nos desplazamos el pasado fin de semana. Porque efectivamente y al contrario de lo que muchos piensan, la capital de Australia no es Sydney ni Melbourne, sino Canberra, una ciudad de 300.000 habitantes. En un comportamiento más típico de tomelloseros que de australianos, ambas ciudades, Sydney y Melbourne se debatían por ser las grandes capitales del país. Y cuál fue la solución más diplomática, que no la más racional??, Aaaala, pues hacer una ciudad en medio, a partir de la nada, y que esa ciudad fuera la capital de Australia. Así nació Canberra, donde plantaron un parlamento, y a partir de ahí poco a poco se ha ido convirtiendo en un pueblecillo mediano,...También conocida como la “capital del arbusto” porque rellenar una ciudad solo de edificios tan rápido debería ser demasiado difícil.

Junto al Parlamento está el barrio de las Embajadas de todo el mundo, cada una con sus características propias. Por ejemplo, China con su arquitectura china, India con su decoración india, Irán con su tierra llena de barbechos,...y España, como no podía ser menos ....pues con Don Quijote, Sancho Panza y los molinos de Campo de Criptana¡¡¡. Por muy bien que me parezca, jamás podría haberme inventado esto si no fuera porque realmente es así. Y ahí va esa foto de la Embajada de Campo de Criptana en Australia.


Aprovechando la visita a Canberra también visitamos el “War memorial”, que es un lugar dedicado a todos los soldados muertos en guerras con participación australiana. A vosotros os sonaba Australia de cuando estudiábais las guerras?. Y yo que pensaba que aquí no se metían en problemas de estos...Y sí, mira por donde, que resulta que han estado en todos los fregaos habidos y por haber, entre otra cosas por la dependencia de la madre Gran Bretaña y seguramente pintando bastante poco.

Hoy para seguir completando el planning de agenda social y cultural nos ha dado por ir al observatorio (de estrellas). Claro error si decides hacerlo en plena celebración de la visita del Papa, entre otras cosas, por los cientos de personas que cantando alabaré debes esquivar para poder llegar a cualquier parte. Finalmente he llegado al observatorio sin que ningún palo de bandera haya terminado por atravesar mis ojos. El Papa en Sydney, miles de personas desde la otra punta del mundo para celebrarlo y nosotros en las nubes...Con el padre nuestro a coro de fondo hemos disfrutado de las estrellas porque sí, mira que esto es grande, y casualmente el observatorio estaba enfrente del lugar principal de celebraciones. Me he vuelto loca buscando la Estrella Polar hasta que tras no poder aguantar más sin preguntarlo, resulta que es que como estamos boca abajo, desde aquí no se ven las mismas estrellas que desde España (Ahhh amigo, eso es otra cosa...). Aquí, desde el hemisferio sur, resulta que la equivalente a la Estrella Polar es Alpha Centauri, o la Musca (La Mosca), o la más importante de todas: Crux (Cruz), cuidao, no yo, otra aparte. Sinceramente las he visto poco porque estaban lejíiisisisismos, pero sí que he visto la luna, con sus cráteres y sus bachecillos, un sitio tranquilo, aunque con pinta de albergar un fresco insufrible.

Con todo eso y con algo más vamos rellenando un invierno que sin helar, como dicen en mi pueblo, se nota que refresca. De momento bien, aunque cada tarde siga echando de menos el quit “tarde de invierno” español (brasero+castañas+cine de barrio). Eso sí que es arte y cultura.

lunes, 14 de julio de 2008

Tenemus Papa en Sydney

Alabareee, alabareee, alabareee, alabareeee....TENEMUS PAPA en Sidney....que paren las máquinas¡¡. Neveras hasta los topes, bolsillos llenos, oídos afinados, y muuucha paciencia para hacer frente al mayor acontecimiento de la historia de Australia, esperando recibir más visitantes que los juegos Olímpicos, de España apenas unos 5.000....Y yo que me quejaba de que aquí no venía a verme ni Dios¡¡....pues mira si viene, y con todo el séquito detrás....500.000 personas, 40.000 coros parroquiales, 100.000 monjas, 37.000 guitarras, 423.000 catecismos, 720.000 escapularios....Ahora entiendo eso de "se va a liar la de Dios"...En fin, que "sea lo que Dios quiera", o como dice mi abuela: "Bueno está señor...".

miércoles, 2 de julio de 2008

De Eurocopa en las Antípodas

No voy a hablar de la expectación que ha generado esta Eurocopa porque poco más se puede decir, pero sí del tino que hay que tener para que la primera ganada tras 44 años te toque vivirla en las mismas Antípodas. Nos conformaremos con eso de que todo tiene su aquél...Para empezar el día, a pesar del titular de prensa que afirmaba que “nos hemos levantado a las 4 de la mañana para animar a la selección” reconozco que yo (y Eva), solo cumplimos la parte “animar”, pues la parte “madrugar” ha sido mucho más complicada. Pero oojo, que eso no significa que no nos importara ni mucho menos, solo que estamos hablando de un tema complicado. Y es que no podemos olvidar que mientras en España la gente ve el fútbol y luego se acuesta, aquí la gente se acuesta y luego ve el fútbol. Evidentemente eso supone un esfuerzo bastante extra. Pero claro, la Eurocopa era un tema que ya venía generando su cosa incluso aquí en el quinto pino. Para empezar esa porra donde lógicamente no hubiera visto ni un duro si no hubiera sido por pactos internos con Pili. Para seguir la búsqueda del ex-seleccionado Raúl que al parecer andaba de escapada por Sydney. Y para ultimar, esa serie de semifinales para las que me negué a madrugar de esa manera. En alguna ocasión prometí que solo una final merecería hacer ese esfuerzo....pero claro, quién me iba a decir a mí que al final tendría que hacerlo...
Así que empieza el día, 5 de la mañana en Sydney y la gente ya muy cocidita por la calle desde las 3.30. Tres bares en 500 m. bastaban abiertos para que se notara en Sydney que había Eurocopa. Ante la avalancha evidente de alemanes, decidimos ir al Club Español, al que no vamos nunca porque se cae a pedazos. Eso sí, a las 5 de la mañana habría unas 400 personas y allí nadie se planteó si la cosa iba bien o mal. Pantalla gigante, todos expectantes, entre alguna tapita de jamón y queso que caía como extra más emocionante que el propio partido. De pronto avanzadilla, parece que va a haber gol, la gente se levanta, tira y.....la pantalla que se para¡¡¡...una constante durante todo el partido, no sé si porque la señal estaba estresada o porque la distancia no la dejaba llegar...Gafes de la lejanía. Se pasó todo el partido entre gritos y la gente ya medio loca hasta que se pitó el final y ya os podéis imaginar... pues como allí. La diferencia es que aquí, estar en el Club Español en Sydney el día en que España gana la Eurocopa supuso tener a la prensa sidnesiana en la puerta con mucha más expectación que la que pueda generar la puerta de la Pantoja...Evidentemente eso excita aún más los ánimos, y menos mal que la policía escoltó la calle porque si no me temo que hubiera habido más de un repatriado a España. Por otro lado, lo de bañarse en las fuentes mal..., mal porque a pesar de que estamos en pleno julio para nosotros hace un frío de Navidad que pela...Qué nos quedaba entonces?. Pues primero unos churros con chocolate cortesia de la casa, seguido de un poco de sidra Asturiana, y de que nos dimos cuenta aún las 7.30 de la mañana.




Nos quedaba taaanto día de celebración...Así que hicimos el ganso hasta que a las 8.30 nos acordamos de que a las 8 entrábamos a trabajar. Por un instante nos lo planteamos hasta que pensamos que ni siquiera eso era tan importante como ir a contarle a la Opera de Sydney que estabamos de celebración....Y efectivamente, como dice Juanjo fuimos a contarle que España había ganado la Eurocopa 44 años después, en color, con 16 equipos, imágen de alta definición, dolby surround y un nivel de juego que dejó boquiabierto hasta el rival.

Documento gráfico de la celebración a la salida del Club Español.




Y para más detalles, consultar el artículo que “Cadena Ser” y “El País” publicaban en sus ediciones digitales.