Mostrando entradas con la etiqueta Usted perdone. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Usted perdone. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de marzo de 2008

Para repostar...

Bueno, aquí unos consejillos que para bien o para mal, deberíais tener en cuenta si algún día os hayais por estas tierras.

Empezamos por lo más importante que es la alimentación. En ese sentido que nadie se preocupe por mí que peso no voy a perder. Aquí hay de todo. Y a menos que vayas al super de tu barrio o al equivalente a una Domingona/Buena Estrella, hay supermercados tan grandes que tienes que pensarte bien si vas a necesitar algo de cada pasillo.. y es que sólo con ver lo que vas a tardar en cruzarlo se te quitan las ganas y el hambre. Luego, aparte de lo que tú compres, vas por la calle y hay cientos de bares y puestos de comida a todas horas de los orígenes más insospechados que te llaman sin parar. Lo mejor de muchos de estos sitios es que aquí es normal y costumbre hacer lo que allí no se haría ni en broma. Me refiero al siguiente tipo de cosas:
1) Tú vas a cenar a un restaurante y te puedes llevar el vino o lo que quieras beber de tu casa.
2) Si se te olvida y no quieres hacer más gasto pides “Tap water” que se traduce como “Agua del grifo”.
3) Si te sobra comida pues pides un tapper y te lo llevas a tu casa tranquilamente.


Otra opción a la hora de comer es que te inviten o decidas organizar una Barbacoa de esas donde solo falta Giorgie Dann de fondo. Es un acto social tan extendido en la zona que esta semana llevo ya 3. Hay barbacoas de dos tipos, las que se hacen en las casas o las que se hacen en las playas, no al estilo dominguero de las lagunas de ruidera pero casi...En general son “Bring your own” o lo que es lo mismo “Traételo de tu casa”. A partir de ahí ya cada uno se apaña como puede, que si salchichas, que si hamburguesas, que sí filetes,...aunque donde se pongan unos chorizos parrilleros que se quite todo lo demás.



Y bueno, como todo no va a ser comer pues también hay que salir y beber un poquito de vez en cuando. Aquí el tema de las salidas es lo mejor y lo peor, según como se mire o como te lo tomes...Está bien porque hay mucha fiesta, millones de sitios de todo, desde lo más cutre donde te puedes encontrar al más variopinto personaje hasta lo más elegante donde lo mínimo es ir con traje de boda, así que hay para los gustos más diversos...Entre ambos tipos de lugares pues sí, hay sitios normales que es donde al final acabamos..o no..Lo malo es que las cosas no son nada baratas y eso de vámonos de cañas se hace pero con prudencia, aunque lo que peor llevo es que no te pongan tapa,...(No sabéis como echo de menos esos pinchitos en el Yesterday o en el bar de la plaza). No obstante, empezamos a controlar el tema de la “hora feliz” bastante bien y si te haces un horario bien estructurao te puedes apañar. Luego lo bueno también es que en los sitios hay señales para ver como lo llevas. Por ejemplo, tú pasas a un bar/pub/disco y te pueden suceder varias cosas:
1) Que el portero te diga: Enseñame el pasaporte, ah, eres de España, ah, eres del madrid o del barcelona,...y tras cansarte un poco la cabeza pues pasas.....(=estás bien).
2) Que el portero te recomiende que te tomes un vaso de agua al pasar (=vas contento de más);
3) Que el portero te diga: si no comes algo no pasas (= vas afectao).
4) Que el camarero te diga que no te da más de beber porque según él estás intoxicated/intoxicado (=ya te has pasao de rosca), que vamos ni en sueños iba a pasar eso en algunos sitios que yo me sé...

Que conste que yo en mi persona solo he vivido la situación 1), pero he visto de cerca las otras 3 y la verdad que es de risa y casi siempre exagerao, pero así es.

Al final como siempre lo mejor son las fiestas caseras o de parques, o debajo de un puente, en este caso el de las postales, que por cierto, muy bonito en la foto pero tiene eso más goteras que el Puente de San Benito.

Nota: Seguiré actualizando este apartadillo conforme vaya adquiriendo más experiencia en este campo.

viernes, 7 de marzo de 2008

Perdone, ¿Alguna habitación libre?

El viaje pasó a un segundo plano cuando empecé a asumir que estaba en Sydney y no en Alicante. Tras dos noches despertando en un inóspito albergue donde lo único bueno que había estaba tras la recepción, fui acogida por Ana, Juanjo y Susana (a los que como saben les debo una), que ya llevaban aquí más tiempo y tienen una casa tan apañá como ellos. Pero claro, esto era algo temporal porque a pesar del avance de litera de mundanos backpackers a sofá, pues no era plan. Así que en este punto empezó la operación “búsqueda de un hogar digno”. Contar toooodo lo que me ha podido pasar mientras buscaba casa sería morir en el intento, pero sí diré que pasé días andando de punta a punta, que me conozco la ciudad de pe a pa, que sé quien vive en cada calle, en cada bloque, que he visitado los más inóspitos lugares, con personajes de lo más variopinto, y que cuando por un casual encontraba algo medio digno te decían que es que había otros 25 citados para ver la casa y te podían seleccionar, o no... Algunas veces tocaba casting con entrevistas, semifinalistas, y finalistas. Me han preguntado que si tomaba drogas, que si era prostituta, me han salido propuestas para ir al cine, un montón de cosas....Gané dos finales, (aunque perdería 7 u 8), y sí, por fin tengo casa. Vivo en un piso por el centro con una periodista inglesa y con Vinnie, aunque con quien mejor me llevo es con Vinnie. Al principio no me quería pero ahora no me lo quito de encima. Vinnie es mi gato,..o mi tigre, no lo sé todavía...


Lo peor de coger esta casa fue que la habitación no estaba amueblada, pero después de lo visto y de las 7 ampollas nuevas que me habían salido, ya no había fuerzas ni ganas para poner pegas, y es que para ese entonces ya habían pasado casi 3 semanas desde que salí de mi casa. Gracias a Dios lo de amueblar era lo de menos, o eso creía yo... Me fui a Ikea con Pilar (mi compañera becaria y asesora en estos temas), y la verdad que yo no sé si nos van a volver a dejar entrar porque probamos absolutamente todas las camas, colchones, almohadas, edredones...Por supuesto, al llegar al almacén ya no sabíamos lo que habíamos elegido, así que ala, a ojo..menos mal que tenemos las dos buen ojo porque si no... Y al día siguiente, cuando me lo trajeron todo a casa perecía que habían venido los reyes, con tantas cajas para armar, y con más piezas que la furgoneta-casa de la Barbie. Por suerte conté con la ayuda de Mikel (mi compañero becario y asistente personal y de obras)....Y bueno, tras horas de duro trabajo por fin dos hechos importantes: mi cama para echarme la siesta, y un armario para poder sacar por fin la ropa de la maleta que lloraba de emoción tras tres semanas encogidica...A partir de ese momento, empecé a vivir como una persona normal.

Hace unos días fue la fiesta de inauguración, lo que da por cerrada la operación búsqueda de un hogar digno, así que nadie se preocupe que en este sentido ya está todo arreglado.

Perdone, ¿Cuánto queda?

Hablar de mi viaje a Australia es recordar con añoranza aquéllas tardes en el coche con mi padres, preguntando cada 7 minutos: mamaaa, cuánto queda?. Qué habría sido de aquellos eternos viajes de 7 Km me preguntaba yo ahora tras tres días dando tumbos, (3x24= 72 horas). Y es que efectivamente, salí de mi casa el lunes y llegué en lo que aquí era ya jueves, sin saber donde estaba, ni que hora era, ni si tenía hambre, o sueño, o cansera, si existía...


El caso es que yo salí de Madrid para ir a Londres el lunes por la noche. En Londres tenia que coger el otro avión para venir ya directamente a Sydney. Bueno, pues el primer vuelo se retrasó una hora y media. A partir de ahi un desastre tras otro. El primer incidente comparado con lo que viene después es puramente anecdótico: entro al toilete del avion y buscando la luz acabé pulsando el botón de socorro. Me dí cuenta porque a los 2 minutos tenía a 3 azafatas aporreando mi puerta por si me pasaba algo...Cogí aire y me dije, bueno esta señor...y sin mediar palabra me senté otra vez. Con eso, y tras un rato de casquera con los pasajeros vecinos llegamos a Londres, perfectamente si no hubiera sido porque llevábamos una hora de retraso y no había tiempo para coger el otro vuelo. Así que ala, a correr y a correr con el agravante de haberme comido el indigerible sandwich de British Airways. Entre eso, los 10 Kg. de equipaje de mano apurado en las costillas, y lo que estoy acostumbrada yo a correr casi me da algo..Tras hacernos la San Silvestre en menos de 10 minutos llegamos a los controles cuando de pronto el negro del Equipo A me dice que abra el bolso que tengo un líquido misterioso (una botella de agua del mercadona, super misterioso). Me la quitó cuando menos la necesitaba, fijate, despues de la maratón. Le tuve que decir: vale, yo te la doy pero primero bebo o desaparezco. Al final de todo, como ya me suponía, tontería, ir pa ná vamos, porque el avion poco más que iría ya por Kualalumpur. Menos mal que la casquera del vuelo previo había derivado en 3 buenas amigas, lo cuál hizo más amena la aproximación al siguiente paso: la reclamación. Otro calvario. Dos horas de cola, ya casi las 2 de la noche cuando por fin nos mandaron a un hotel y nos dijeron que salíamos el dia siguiente a las 9.30 de la noche. Ahi yo ya estaba cansada, pero es que si el camino eran 23 horas de avion, llevaba ya la barbaridad de 2 hechas (2 de provecho) , de forma que si no calculo mal, solo me quedaban 21 (pues nada, poco a poco,...). Bueno, el caso es que llegamos al hotel, nos quedamos, y menos mal que llevaba bragas limpias de repuesto porque entre tanto mi maleta estaba por vetetuasaberdonde...Dormimos, nos despertamos, pasamos el día, y por fin la hora de coger otra vez el avión. Por supuesto y como podréis imaginar, eso no podía ser tan fácil como suena. Y efectivamente, antes de embarcar fuimos a por los nuevos billetes cuando cuál es la grata sorpresa?: Había overbooking. Pero no, todo no podía salir tan mal, no penséis que tengo tan mala suerte... Nos ofrecían 800 euros sin dábamos nuestro billete a otro pasajero y nos íbamos al día siguiente. Yo iba arrastra ya, pero reconozco que empecé a parpadear mientras me salían dólares en los ojos al estilo de los dibujos del Pato Donald. Evidentemente aceptamos, porque vamos, mejor negocio que ese no lo había echo yo en la vida. Nos cambiaron el billete y nos llevaron a una habitación apartada para hablar con la superiora, donde tras un amplio rato negociando, cuándo íbamos a rellenar los papeles resulta que no, que eso era solo para los que se quedaban en Bangok y no para los que pasaban de paso como nosotras, así que aaaaala, otra vez a cambiar el billete...Eso sí, eh, la señora tuvo el grato detalle de darnos un cheque de 5 eurazos para que comiéramos algo y compensar así las molestias. Ahí yo ya me iba pellizcando por si estaba soñando o algo pero no... Cuando parecía que por fin íbamos a subir al avión decidimos ir a preguntar donde andaban nuestras maletas. La respuesta fue que ya llegarían, en ese o en otro vuelo... Bueno, pues ahí me veo a Pilar plantada diciendo que ella sin su maleta no se sube, (de Pilar ya os hablo otro día)...todo esto a un negro con gorra que yo no sé quién sería pero decía que en 7 minutos cerraba las puertas y despegaban. Y Pilar ahí en sus trece. En aquél momento pensaba que nos quedábamos en tierra otra vez, aunque contra todo pronóstico su estrategia funcionó. El caso es que 3 minutos antes del cierre entramos, eso sí, en esos 4 minutos Pilar había conseguido que cogieran nuestros nombres, que buscaran las maletas y que viajaran con nosotras...


Y por fin nos subimos al avion, muy grande sí, pero yo mas encogia que una alcahueta. Teniamos una tele delante para ver lo que quisiéramos, peliculas, reportajes,...pero otra vez, la sortuda de mi, con la tele rota. Tuvieron que apagar todas las del avion para poder arreglar la mia. El caso es que cuando estaba arreglada pues yo ya estaba en el quinto sueño. Bueno pues entre lo que me dejaban dormir, porque cada segundo me traian comida o bebida (decian que si querian vino, pero vamos, que pense yo que no era el momento..), entre eso y el arreglo de la television y la casquera con los de al lado pues se me pasaron las 11 horas que habia hasta Bangok. Ahi ya ni sentía ni padecía, hasta que me sueltan que tenga mucho cuidado porque en Tailandia la gente te mete drogas entre tus cosas y si te pillan en el control a lo mejor ya ni sales,..tras oír eso a mi solo me faltaba atarme el bolso al cuerpo. Pasamos el control sin incidentes (perdón, sin más incidentes), y despues otras 9 horas de avión. Con el cambio de hora se hizo de noche y otra vez a comer, de forma que yo ya no sabia si estaba desayunando, comiendo, cenando o merendando. Con tanto lio pensé que no queria mas su comida. Además eso era un engaño manifiesto. Te decian, pollo con no se qué, y al final era como un guisao de patatas donde si encontrabas el pollo te sentías más satisfecho que si hubiras encontrado el regalo del roscón de reyes. Yo pensé que mejor me comía mis ultimos bocadillos de pamplonés y las bolsas de pipas de mi bolsillo, mientras ya iba llegando la hora de aterrizar.


Y ya por fiinnn, tras detalles en los que no voy a entretenerme....chachachachaaan, llegamos a la tierra, eso sí otros cuantos controles, y no, aqui ya no me paso nada, o qué pensábais, eh??.


Lo que viene después ya es otra historia...