El viaje pasó a un segundo plano cuando empecé a asumir que estaba en Sydney y no en Alicante. Tras dos noches des
pertando en un inóspito albergue donde lo único bueno que había estaba tras la recepción, fui acogida por Ana, Juanjo y Susana (a los que como saben les debo una), que ya llevaban aquí más tiempo y tienen una casa tan apañá como ellos. Pero claro, esto era algo temporal porque a pesar del avance de litera de mundanos backpackers a sofá, pues no era plan. Así que en este punto empezó la operación “búsqueda de un hogar digno”. Contar toooodo lo que me ha podido pasar mientras buscaba casa sería morir en el intento, pero sí diré que pasé días andando de punta a punta, que me conozco la ciudad de pe a pa, que sé quien vive en cada calle, en cada bloque, que he visitado los más inóspitos lugares, con personajes de lo más variopinto, y que cuando por un casual encontraba algo medio digno te decían que es que había otros 25 citados para ver la casa y te podían seleccionar, o no... Algunas veces tocaba casting con entrevistas, semifinalistas, y finalistas. Me han preguntado que si tomaba drogas, que si era prostituta, me han salido propuestas para ir al cine, un montón de cosas....Gané dos finales, (aunque perdería 7 u 8), y sí, por fin tengo casa. Vivo en un piso por el centro con una periodista inglesa y con Vinnie, aunque con quien mejor me llevo es con Vinnie. Al principio no me quería pero ahora no me lo quito de encima. Vinnie es mi gato,..o mi tigre, no lo sé todavía...
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pertando en un inóspito albergue donde lo único bueno que había estaba tras la recepción, fui acogida por Ana, Juanjo y Susana (a los que como saben les debo una), que ya llevaban aquí más tiempo y tienen una casa tan apañá como ellos. Pero claro, esto era algo temporal porque a pesar del avance de litera de mundanos backpackers a sofá, pues no era plan. Así que en este punto empezó la operación “búsqueda de un hogar digno”. Contar toooodo lo que me ha podido pasar mientras buscaba casa sería morir en el intento, pero sí diré que pasé días andando de punta a punta, que me conozco la ciudad de pe a pa, que sé quien vive en cada calle, en cada bloque, que he visitado los más inóspitos lugares, con personajes de lo más variopinto, y que cuando por un casual encontraba algo medio digno te decían que es que había otros 25 citados para ver la casa y te podían seleccionar, o no... Algunas veces tocaba casting con entrevistas, semifinalistas, y finalistas. Me han preguntado que si tomaba drogas, que si era prostituta, me han salido propuestas para ir al cine, un montón de cosas....Gané dos finales, (aunque perdería 7 u 8), y sí, por fin tengo casa. Vivo en un piso por el centro con una periodista inglesa y con Vinnie, aunque con quien mejor me llevo es con Vinnie. Al principio no me quería pero ahora no me lo quito de encima. Vinnie es mi gato,..o mi tigre, no lo sé todavía...Lo peor de coger esta casa fue que la habitación no estaba amueblada, pero después de lo visto y de las 7 ampollas nuevas que me habían salido, ya no había fuerzas ni ganas para poner pegas, y es que para ese entonces ya habían pasado casi 3 semanas desde que salí de mi casa. Gracias a Dios lo de amueblar era lo de menos, o eso creía yo... Me fui a Ikea con Pilar (mi compañera becaria y asesora en estos temas), y la verdad que yo no sé si nos van a volver a dejar entrar porque probamos absolutamente todas las camas, colchones, almohadas, edredones...Por supuesto, al llegar al almacén ya no sabíamos lo que habíamos elegido, así que ala, a ojo..menos mal que tenemos las dos buen ojo porque si no... Y al día siguiente, cuando me lo trajeron todo a casa perecía que habían venido los reyes, con tantas cajas para armar, y con más piezas que la furgoneta-casa de la Barbie. Por suerte conté con la ayuda de Mikel
(mi compañero becario y asistente personal y de obras)....Y bueno, tras horas de duro trabajo por fin dos hechos importantes: mi cama para echarme la siesta, y un armario para poder sacar por fin la ropa de la maleta que lloraba de emoción tras tres semanas encogidica...A partir de ese momento, empecé a vivir como una persona normal.
Hace unos días fue la fiesta de inauguración, lo que da por cerrada la operación búsqueda de un hogar digno, así que nadie se preocupe que en este sentido ya está todo arreglado.