jueves, 17 de abril de 2008

Surfeando..añiajeoaprahihoofadaeffff


Mientras me debato entre seguir escribiendo con los dedos, los codos, con los pies o con los lóbulos de las orejas, sin saber que parte me duele menos, os cuento a grandes rasgos mis jornadas surferianas. Porque efectivamente, a pesar de las amenazas de tormenta, los tiburones come-personas acechando, mi soltura para este tipo de cosas y aquellos que no daban un duro por nosotros, partimos hacia el surf camp que iba tener lugar en Seal Rocks. Tras haber vuelto reconozco que la experiencia fue una verdadera aventura de riesgo...todo menos surfear que quizá fue lo menos arriesgado que hicimos.

Partimos de Sidney el viernes, en un minibus/furgoneta/camioneta con otras quince personas y dos surfers locos al volvante que no dejaron que nos faltara detalle. Para empezar una party bus durante las 3 horas de viaje, bebida y comida y ninguna ley,.. muy bien si no hubiera sido por los 200 decibelios de música que igual me provocaron una pérdida de oído del 30%, con la vuelta, 30+30=60%. Para resumir, que vuelvo sorda. Después llegamos al campamento y fue entonces cuando realmente descubrimos que la experiencia del surf camp nos haría de hierro...Lo digo sobre todo por el sabor a radiador que tenía el agua de la ducha/grifos. Por lo demás gracias a Dios bien. Cenamos y nos recogimos pronto para no castigar mucho al cuerpo y ser los primeros al día siguiente...bueno los primeros, somos españoles y de religión “no estrés”, así que en ningún momento fuímos los primeros para nada, pero bueno...

A lo que iba, primera clase. Sábado soleado, 10 de la mañana. A los dos minutos de darme la tabla, el profe ya me dijo: “eyyyy, you are the comedian class¡¡”, y efectivamente y a favor de todos los pronósticos previos, no fui la primera de la clase. Para empezar anda si llego con la tabla a la playa, donde por cierto nada más entrar había un cartel de: “Peligro: no hacer surf aquí”. Pero vamos, como dice Fu: miedo?, has dicho miedo?...pues ala, pa´adentro. Cuando por fin llego a la orilla con el tablón en la cabeza que ya me había dejao medio paralítica, ala, echate crema, ponte el traje de neopreno, que como ya se te ha caído tres veces mientras llevabas la tabla está lleno de arena, que se funde con la crema, que si cuidao que pisas el cangrejo, que si madre mía qué de cosas sin empezar¡¡.
Y entretanto la primera clase. Tema 1: Como entrar en el agua y coger una ola tumbado. Tema 2: Como ponerte de pie. Tema 3: Como frenar, acelerar, decelerar... Tema 4: Como meterte debajo de la ola. Tema 5: Me dormí...porque sinceramente, yo en la práctica todavía iba por la introducción.

Bueno, os cuento el tema 1. La teoría era esta: “Hay que entrar en el mar, buscar tu ola, empezar a nadar deprisa para cogerla con los dedos de los pies en la punta de la tabla, las manos debajo de tus nipples y levantar los brazos cuando la ola llega para después dejarte llevar suavemente hasta la orilla”....suavemente??,....Muy fácil sí, superfácil. Me meto y pruebo...Para empezar, la tabla por medio. Ponerla por delante suponía que te la podías ganar, y ponerla por detrás podía arrancarte el pie donde la tenías atada para no perderla/te. Para seguir, cientos de tablas acechándote a tu alrededor. Una vez apaciguadas las aguas y con todo bajo control, me dispongo a coger la primera ola, nado, nado, nado, coloco los pies, apoyo las manos, la ola que viene, que viene que viene, ......y zasljpeiuorihehañoj tabla rodando, pies en la cabeza, dos litros de agua.... Tras varias pruebas sinsentido y sinrazón similares, me viene el loco de la colina a decirme, a ver “comedian class” que te ayudo. Me planta allí a dos metros de la orilla y me dice, venga, que desde aquí va a ser más fácil...sí, más fácil coger la marcha pero claro, no puedes ponerte a surfear en la orilla cuando sabes que sí o sí vas a caerte y estamparte contra lo primero que pilles...que puestos a tragar algo siempre son mejor dos litros de agua salina que medio kilo de arenilla que vas a tener entre los dientes durante las dos semanas siguientes... En ese accidente conseguí el 30% de los hematomas y el 20% de los sollejones que tengo en rodillas, codos y nipples.
Después de todo eso ya ni sentía ni padecía. Parábamos a descansar y la frase de “Vamos a surfear” se empezó a asimilar a la de “chicos, los guantes” en esas tardes de vendimia insufribles. Bueno, menos mal que el que la sigue la consigue y tras cientos de olas...chachachachán.. por fin, me levanté y pasé al tema dos, o qué os creíais?. La verdad es que conforme me levantaba por un lado volaba por otro pero tampoco se le pueden pedir peras al olmo, así que poco a poco. Al final a lo tonto a lo tonto, el día se pasó entretenío y gracioso, oye, qué tampoco acabé tan mal...no se me rompió ni un diente¡. Eso sí, no encontramos ningún tiburón. Ana, Juanjo, Susana y yo estuvimos buscando durante toda la mañana pero nada...

Y luego por la noche, fiesta de campamento, con cena y barra libre hasta que las cabezas se empezaron a perder. Resulta que colocan unas sillas en medio y piden que salga un representante de cada país. Bueno, pues yo que ni me estaba enterando me dicen los cachondos estos,...Anda sal, que es el juego de las sillas...el juego de las sillas???, el juego de las sillas que yo me sabía no era así... El caso es que me planto allí representando a España, ..yo contra Alemania, Inglaterrra, Australia, Islandia, Tasmania y Alemania otra vez. Pues nada, el juego consistía en ir pasando pruebas, tales como: tienes que conseguir/hacer esto, volver a sentarte corriendo y el último que llegue se queda sin silla y se descalifica. Bueno, pues que sepáis que lo dí todo. Las pruebas podían ir desde conseguir hierba del jardín o un cigarro entre la gente hasta conseguir algo de ropa interior y objetos más complicados de otras índoles varias. Que conste que de 7, España quedó tercera en una prueba que no os cuento como solucioné. No está mal, no??. Pues eso,...pa rematar el día. Después hubo muchos más juegos que os enseñaré algún día... El día siguiente con la tabla a cuestas fue inhumano pero mereció la pena, pues entre otras cosas descubrí que tenía músculos que ni siquiera sabía que tenía.
Hoy, en fase de recuperación os escribo para deciros que no sigáis preocupados que sobreviví y que de aquí a unas dos semanas estaré reconstituida otra vez.


Os dejo aquí más fotos: http://maricruzviolero.spaces.live.com/


Y ahora, heme aquí qué hábil:

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mírala como surfea entre cuatro y cinco olas gigantes!!!.... y al final.....se cae de culo,jeje. ayyyyyy

canguroalavista dijo...

Si es que siempre se nos olvidaba lo más importante.......El Style. Grande cardenales sacamos de ese fín de semana. ;)